2. Basílica Menor Ntra. Sra. de los Milagros
Según recoge la historiografía tradicional, ya en el siglo XIII se constata la existencia de un templo, donde hoy se ubica la Iglesia Mayor Prioral (Basílica Menor de los Milagros). Sin embargo, la documentación existente nos lleva hasta el siglo XV, momento en que se construye una iglesia bajo la advocación de la Virgen de los Milagros, patrocinada por Don Juan de la Cerda «Duque de Medinaceli».
El arquitecto tracista del edificio fue Alonso Rodríguez, maestro mayor de la catedral hispalense, al menos desde 1498, siendo autor de Iglesias tan significativas como la de Santa María de Carmona, o la de Santiago de Alcalá de Guadaira, sin olvidar su intervención en el templo catedralicio sevillano o el Monasterio de la Victoria Portuense.
La planta diseñada por Rodríguez era de tres naves, con crucero ligeramente acusado y ábside pentagonal.
A ambos lados, se fueron abriendo capillas basadas en fundaciones y capellanías de nobles portuenses. Con el tiempo, la fábrica fue deteriorándose y a principios del siglo XVII, se hundió la nave mayor, pereciendo varias personas.
De Sevilla, se trajeron entonces a distintos maestros que dieron su parecer sobre la reedificación del edificio.
En 1647, se le ofrece la dirección de las obras de la Iglesia a Antón Martín Calafate, cantero jerezano que traza un templo de tres naves, aprovechando la estructura gótica original en sus muros exteriores, ábsides y capillas. El proyecto de Calafate presentaba como cubiertas, bóvedas de cañón con lunetos en las naves y en el crucero del cimborrio, sobre pechinas, con la representación de los cuatro Evangelistas.
Exteriormente, diseñó una balaustrada con pedestales rematados en jarras, de similares características a las de la Iglesia de Santiago de Jerez de la Frontera. Sin embargo, tras el fallecimiento de éste, y el nombramiento como maestro mayor de Francisco de Guindos, se introducen varios cambios.
Así, las bóvedas de cañón pasan a ser de crucería, suprimiéndose el cimborrio trazado. Guindos consigue llevar la fábrica a su conclusión gracias, principalmente, a la ayuda económica de algunas cofradías, construyendo de este modo, las capillas del Sagrario y de Animas, y la Sacristía Mayor. El acceso al templo se hacía a través de dos portadas exteriores.
A los pies, se abre la del Perdón, de estilo gótico y relacionable con la del Convento de la Victoria de la misma población. En esta fachada se levanta el campanario, obra del maestro mayor Diego Moreno. En la fachada lateral, se ubica la portada actual de entrada, denominada del Sol.
Atribuida al arquitecto Martín de Gainza, fue profusamente decorada en época barroca, presentando un primer cuerpo con arco de medio punto flanqueado por dobles columnas, sobre las que apoya un entablamento y friso.
El intradós del arco de acceso presenta una ornamentación a base de casetones.
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