9. El Tabérnaculo (Basílica Menor de los Milagros)
estar el retablo principal muy deteriorado. La petición del arquitecto sevillano fue aprobada el 31 de mayo de ese mismo año.
La cabecera de la Iglesia Prioral de El Puerto de Santa María poseía a comienzos del siglo XVI, un retablo que ocupaba todo el testero de la capilla mayor. Según se recoge en documentos de su propio archivo, guardaba el mismo orden y arquitectura que el de la Catedral de Sevilla, aunque con menor riqueza.
De 1767, son nuevamente los datos que se poseen sobre dicho retablo mayor. En un informe elaborado por el maestro mayor de fábrica de Sevilla Ambrosio de Figueroa, cuando se encontraba en El Puerto para supervisar unas obras de pavimentación, que se venía realizando por aquel entonces en la prioral, solicitaba que un retablo de piedra existente en el Hospicio de Indias de los Regulares metido en cajas para trasladarlo al reino de Indias se quedase en la localidad para colocarlo en su Iglesia Mayor por
Dicho retablo no debió contar con el beneplácito del cabildo eclesiástico, ya sea por razones de tamaño o por motivos estéticos. En este sentido debemos recordar que el neoclasicismo se venía imponiendo como estilo. De hecho, en 1807, se comienza a construir el tabernáculo neoclásico que actualmente preside la capilla mayor. Varios fueron los proyectos que se presentaron para su ejecución.
Entre ellos el presentado por Torcuato Benjumeda, rechazado por la Academia de San Fernando, y dos de Bartolomé Ojeda Matamoros. El primero de ellos fue rechazado por «carecer de buenas proporciones y de gusto y elegancia»· Se aceptó finalmente el segundo presentado por Ojeda, encargándose de las obras, el maestro Ángel Fernández. Las labores fueron concluidas en 1815, emitiendo el informe correspondiente don Francisco Javier de Velázquez, Académico de Mérito de la Real Academia de México en el Arte de Arquitectura y residente en la ciudad de Jerez de la Frontera. En el afirmaba el haber reconocido y examinado los cimientos y el pavimento de dicha obra, remitiendo su aprobación a la Real Academia de Nobles Artes de San Fernando.
El Tabernáculo realizado con Jaspe de Tortosa y Málaga, presenta una doble estructura circular compuesta por cuatro pilares corintios angulares en la estructura interior, y por ocho columnas corintias estiradas dispuestas dos a dos delante de los citados pilares. Como culminación ofrece una cúpula decorada exteriormente por terceletes. La obra presenta una gama tricolor, con jaspes blanco, verde y marronáceos. Las esculturas de mármol fueron realizadas por el escultor gaditano Cosme Velázquez. Colocados en los semicírculos laterales del pie del altar, figuran dos «ángeles de adoración» Sobre las cornisas de la cúpula, los cuatro Evangelistas, San Marcos, San Lucas, San Mateo, y San Juan. Culminando la cúpula una escultura de la Fe sobre una peana circular.
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