3. Virgen de los Milagros
La primera relación que existe entre la ciudad de El Puerto de Santa María y la Virgen de los Milagros arranca del siglo XIII. Según la leyenda recogida en las «Cantigas» del Rey Sabio, Alfonso X, la Virgen se apareció al monarca momentos antes de que capitulase la ciudad en 1271, la cual permanecía en manos musulmanas desde el siglo VIII.
Al finalizar el dominio de la Casa de los Medinaceli sobre El Puerto en 1729, aparecían perfectamente delineadas las devociones predilectas de la ciudad, el Corpus, la Virgen de los Milagros y, en tercer lugar, la de San Sebastián, que desde tiempo inmemorial es el patrón de la localidad.
El auge de la devoción hacia la Virgen de los Milagros arranca de la construcción, en el siglo XVII, de una capilla en la nave del Evangelio de la Iglesia Mayor Prioral, trazada por el maestro mayor Gonzalo Martín.
El principal promotor de la obra fue el vice beneficiado don Sebastián Fernández Negrete. En 1608 se funda formalmente la cofradía de la Señora, bajo la denominación de «Cofradía Madre de Dios de los Milagros y de la Santa Misericordia».
Sin embargo, los primeros actos festivos en su honor datan del día 31 de agosto de 1607, celebrándose entre otros actos, corridas de toros y fuegos de artificios.
En 1610, se sacaba la imagen en procesión de rogativas al Monasterio de la Victoria.
Estilísticamente es una obra realizada en el siglo XIII. Representada en actitud erguida con el Niño entre sus manos, esta tallada totalmente, incluida su vestimenta.
Desde el siglo XIX se la suele adornar y vestir con telas y encajes naturales, guardando similitud en rostrillo que envuelve su cara de tez morena con la de otras imágenes andaluzas y catalanas contemporáneas.
De gran devoción popular a raíz de la etapa dieciochesca, su representación iconográfica será una constante en grabados y realizaciones arquitectónicas, representándose siempre junto al Castillo de San Marcos, lugar de procedencia de la misma antes de ser trasladada a la Prioral. Así aparece en fachadas tan significativas como la del «Hospital de Providencia» más conocido por «Hospitalito» en la antigua Lonja, sobre el Pósito e incluso en edificios como la Bodega Osborne y Cia, sita en Calle Comedia, Fernán Caballero.
La Virgen de los Milagros es para el Puerto de Santa María, histórica y devocionalmente, lo que la Virgen de los Reyes para Sevilla. Ambas imágenes aparecen en momentos cruciales de la Reconquista vinculadas a dos monarcas Fernando III y Alfonso X.
En la actualidad se encuentra cobijada en una hornacina de estilo rococó, que forma parte de un magnífico retablo realizado en el siglo XVIII.
En el segundo cuerpo, a modo de tímpano, se abren tres hornacinas, figurando en la central la Virgen de los Milagros, sobre el Castillo de San Marcos. Remata la portada un frontón con cornisa, ondulada y las esculturas teologales: Fe, Esperanza y Caridad. Respecto al interior del templo conviene hacer mención de algunas capillas edificadas por los nobles de la ciudad. La gótica de Santa Rita, la de los Benavides, construida a principios del siglo XVI, conservando un retablo pictórico de influencia flamenca, y la de la Soledad, con la escultura que Gaspar Becerra hizo para Isabel de Valois. Habría que destacar también la capilla de la Virgen de los Milagros, donde se conserva la imagen titular y patrona de El Puerto de Santa María.
Galería de imágenes



























